Ana María Mazzei. Importancia de los medios gráficos

 

Por Rigel García

La producción de Ana María Mazzei se ha caracterizado por una insistente exploración en las artes gráficas, especialmente la serigrafía. Desde su particular abordaje de la estampa sobre papel hasta las propuestas que involucran la impresión sobre soportes no convencionales y la combinación con otros procedimientos artísticos, queda clara una voluntad de explorar la extensa gama de comportamientos de lo gráfico en su interacción con diferentes variables. Más allá, esta búsqueda se manifiesta no sólo como implementación técnica sino como un mecanismo de pensamiento plástico[1] que determina, en gran medida, la estructuración formal de sus trabajos. Estrategias como la serialidad, el alto contraste, la depuración de los planos y la superposición de figuras son afines a la serigrafía o el cartel publicitario, y han operado de manera recurrente en obras de la artista ligadas a lo pictórico o lo instalativo.

Las imágenes que Mazzei ha utilizado provienen, a su vez, de medios gráficos impresos como el periódico o la fotografía. Desde aquí, toda imagen preexistente –ya mediada por la reproductibilidad– es trasladada, traducida a otro terreno desde el cual transforma e, incluso, potencia su capacidad de comunicar. El carácter de esta mediación es diverso y viene dado por las características del nuevo soporte así como por la dimensión, los colores y el contraste con otros medios. Sus serigrafías sobre acrílicos transparentes o espejos generan imágenes virtuales producto tanto de la superposición de las figuras impresas como de la incorporación del reflejo del espectador, añadiendo una capa más a la estrategia de “reproducción”. Los puntos de la trama expandida operan, simultáneamente, como elemento constitutivo de los personajes y como patrón de interferencia sobre el resto de la composición, redefiniendo la “claridad” asociada a los lenguajes publicitarios en aras de un espacio pictórico. Múltiple y divergente, su obra desafía la pureza de los procedimientos y consolida una noción expandida de la técnica.

La relación de Ana María Mazzei con las artes gráficas se remonta a 1969, cuando, en paralelo a sus estudios en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas en Caracas, se inscribió en el Centro de Artes Gráficas del Inciba, dirigido entonces por Luis Chacón. En ese espacio realizó sus primeras serigrafías bajo la tutela de María Zabala, quien tenía a su cargo la enseñanza de la técnica[2]. La serie en cuestión, producida en 1970, estaba compuesta por un círculo de color plano sobre el cual aparecían de manera radial cuatro o cinco figuras humanas saltando en el vacío, tomadas de la fotografía de un bailarín. Según la artista, los personajes intentaban alcanzar “algo” en un espacio inabarcable[3], en alusión a la libertad como condición inaccesible[4]. Las referencias a este tema, parte de una 🔗preocupación humanista, fueron recurrentes en las obras de Mazzei durante toda la década, con personajes descontextualizados y sometidos a las fuerzas invisibles del entorno social.

No es casual que su primera exposición individual, Secuencias, llevada a cabo en la galería Estudio Actual, Caracas, en 1974, haya estado conformada por un conjunto de serigrafías. Mazzei insistió en dotar de carácter pictórico a una técnica asociada comúnmente a usos industriales y publicitarios: desafió la legibilidad de la imagen utilizando la trama como figura y fondo o generando superposiciones de figuras con diferente “acabado” (unas saturadas, otras vaporosas). Combinó diferentes lenguajes, como en las obras donde los personajes provenientes de fotografías conviven en el vacío con figuras geométricas o planos de colores. De igual modo, la artista no desarrolló, en esta ocasión, ediciones propiamente dichas, con la impresión de múltiples ejemplares idénticos de una misma imagen. En lugar de ello, introdujo variaciones de color e incluso de elementos formales en cada una de las impresiones (mediante serigrafía, dibujo o creyón), generando una obra única a partir de un método de reproducción múltiple[5].

Mazzei amplió sus conocimientos de grabado sobre metal con una estancia de un mes en el Centro del Grabado Contemporáneo de Ginebra (1975), donde contó con la guía de Alirio Palacios, quien se encontraba allí realizando estudios[6]. Posteriormente, seguiría indagando esta técnica en el taller de Luisa Palacios, en Caracas (1977). Casi simultáneamente comenzó a desarrollar Maderas, serie de pinturas donde el uso de la serigrafía en zonas puntuales le permitió configurar espacios naturales y arquitectónicos ficcionales, en confluencia con la representación pictórica y el protagonismo del soporte. La artista también incorporó la técnica a dibujos con grafito o creyón, representando papeles rasgados y telas amarradas o sujetas con pinzas que dejaban ver espacios nebulosos o poblados de vegetación.

En el campo estricto de los medios gráficos, una imagen elaborada por Mazzei figuró, en 1981, en una edición de carteles titulada Rescatar la vida en… como parte de un programa conservacionista de la Fundación Científica Los Roques que contó con el apoyo de Maraven, empresa filial de Petróleos de Venezuela. El proyecto de la artista se entroncaba con sus inquietudes ecológicas y sociales, manifiestas en su trabajo con la figura humana. Las propuestas visuales de los creadores convocados[7] fueron unificadas bajo el diseño gráfico de Gerd Leufert. Por su colaboración, titulada Rescatar la vida en el hombre, Mazzei fue incluida en el Graphic Posters 83. The International Annual of Poster Art (Graphis Press Corp., Zurich, 1983), un anuario que reunía a artistas sobresalientes en el panorama gráfico de sus países.

El aprovechamiento de las posibilidades expresivas de las técnicas gráficas acometido por Mazzei continuó en las siguientes décadas. Con la serie Grafías (1982), trabajada de modo colaborativo a partir de manuscritos de escritores, poetas y artistas, reconoció el valor gráfico de la escritura en conjunción con su propia interpretación visual de cada fragmento. Más allá, al imprimir figuras con pigmento negro mate sobre un fondo negro brillante, o con esmalte gris sobre un soporte de madera revestida con fórmica aluminizada, cuestionó el tradicional inmediatismo visual de la gráfica y condicionó la lectura de la imagen –ahora transitoria– a la iluminación, el movimiento del espectador o del soporte, en el caso de las instalaciones manipulables. Tal es el caso de los trabajos presentados en la exposición individual Natura, en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber en 1993.

También en el ámbito de la instalación, su propuesta In Memorian. Ewaipanoma – Yanomami de 1994, con la que representó a Venezuela en la 22ª Bienal de São Paulo, incorporó la impresión serigráfica de dos figuras –un mítico salvaje americano y un indígena de la etnia yanomami[8]– sobre un conjunto de casi cien módulos inflables de tela de caucho sintético. Esta configuración otorgó cualidades adicionales a la imagen gráfica, al trasladar el gesto de “repetición” de la hoja al espacio y condicionar la superposición momentánea de imágenes al tránsito del espectador y al consecuente movimiento pivotante de los dispositivos siendo derribados y retornando a su posición inicial.

Esta comprensión del espacio como soporte de la gráfica constituye uno de los aportes fundamentales de la obra de Mazzei. Una búsqueda que privilegia la profundidad y que ha sabido echar mano de las ilusiones ópticas, las cualidades materiales y el impacto visual de los medios gráficos. Sus serigrafías no solo aparecen en lo impreso: se reflejan, se transparentan, se multiplican en ámbitos inexistentes, aparecen o desaparecen, se mueven y ocupan un espacio que quiere ser, a su vez, habitable para los espectadores. Una experiencia abarcante de la gráfica sustentada en la permeabilidad, la hibridez y el quiebre de las categorías tradicionales.

_

[1] Costanza De Rogatis. Anna María Mazzei. Caracas, IARTES, 2008, pp. 5-6.

[2] Intercambio electrónico con la artista, febrero 2026.

[3] Ídem.

[4] Ídem.

[5] Ídem.

[6] Mazzei hizo coincidir su estancia en este centro con un viaje a Ginebra junto a su esposo, Efraín Mazzei Gabaldón, quien participaba en la Tercera Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Aunque no conocía a Alirio Palacios, la artista lo contactó y pudo contar con su asesoría en muchos de los procesos de trabajo (Intercambio electrónico con la artista, marzo 2026).

[7] Participaron los artistas visuales Ana María Mazzei, Rolando Dorrego, Margot Römer y William Stone, el fotógrafo Vieri Tomaselli y el arquitecto Jimmy Alcock. El lema de la campaña fue propuesto por el crítico Roberto Guevara y el diseño de los carteles estuvo a cargo de Gerd Leufert.

[8] La imagen del Ewaipanoma, un personaje ficticio sin cabeza y con el rostro en el pecho, proviene de los grabados que Theodore De Bry hizo en el siglo XVI a partir del relato de sir Walter Raleigh sobre el territorio americano. El retrato del indígena yanomami corresponde a una fotografía de Bárbara Brändli perteneciente a su cuerpo de trabajo con esta etnia amazónica.

_

Documentos _ Archivo Ana María Mazzei y Cinap – GAN, Caracas:

Roberto Guevara. “Ana María Mazzei: la transparencia de la memoria”. El Nacional, Caracas, 9 de enero 1974.

“«Rescatar la vida en…» en edición limitada para el público”. En: El Universal. Caracas, 30 de septiembre de 1981.

“Ana María Mazzei: una venezolana escogida en Graphic Posters 83”. En: El Nacional. Caracas, 23 de noviembre de 1983, 4-3.

“La alienación se evade con «Natura»”. En: El Globo, Caracas, 24 de abril de 1993.

_

[+ revisiones]

 

Ana María Mazzei. Sin título, 1970. Serigrafía sobre papel. 73 x 58 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1970. Serigrafía sobre papel. 73 x 58 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1970. Serigrafía sobre papel. 73 x 58 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1970. Serigrafía sobre papel. 73 x 58 cm
Ana María Mazzei. Progresión real virtual II y III, 1972. Serigrafía sobre espejo y caja de acrílico.  124 x 69 x 12 cm
Ana María Mazzei. Progresión real virtual II y III, 1972. Serigrafía sobre espejo y caja de acrílico. 124 x 69 x 12 cm
Ana María Mazzei. Obra sin identificar. Serigrafía sobre espejo y caja de acrílico. Sin más datos.
Ana María Mazzei. Obra sin identificar. Serigrafía sobre espejo y caja de acrílico. Sin más datos.
Ana María Mazzei. Sin título, 1974. Serigrafía sobre papel. 101 x 71 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1974. Serigrafía sobre papel. 101 x 71 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1974. Serigrafía sobre papel. 103 x 73 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1974. Serigrafía sobre papel. 103 x 73 cm
Ana María Mazzei. Prueba de impresión. Serigrafía sobre papel. 91 x 55 cm
Ana María Mazzei. Prueba de impresión. Serigrafía sobre papel. 91 x 55 cm
Vista de la exposición Secuencias de Ana María Mazzei, galería Estudio Actual, Caracas, 1974.
Vista de la exposición Secuencias de Ana María Mazzei, galería Estudio Actual, Caracas, 1974.
Vista de la exposición Secuencias de Ana María Mazzei, galería Estudio Actual, Caracas, 1974.
Vista de la exposición Secuencias de Ana María Mazzei, galería Estudio Actual, Caracas, 1974.
Roberto Guevara. “Ana María Mazzei: la transparencia de la memoria”. El Nacional, Caracas, 9 de enero 1974.
Roberto Guevara. “Ana María Mazzei: la transparencia de la memoria”. El Nacional, Caracas, 9 de enero 1974.
Ana María Mazzei. Sustancia del tiempo, 1975. Serigrafía sobre papel. 76 x 55,5 cm
Ana María Mazzei. Sustancia del tiempo, 1975. Serigrafía sobre papel. 76 x 55,5 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz de color sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz de color sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz de color sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título, 1977. Serigrafía, grafito y lápiz de color sobre papel. 70 x 50 cm
Ana María Mazzei. Sin título. Serigrafía y lápiz de color sobre madera, cerca de 1978. 180 x 110 cm
Ana María Mazzei. Sin título. Serigrafía y lápiz de color sobre madera, cerca de 1978. 180 x 110 cm
Ana María Mazzei. Rescatar la vida en el hombre [afiche], 1981. Impresión sobre papel. 63 x 48 cm. Diseño: Gerd Leufert. Impresión: Editorial Arte, Caracas. Proyecto de la Fundación Científica Los Roques en colaboración con Maraven.
Ana María Mazzei. Rescatar la vida en el hombre [afiche], 1981. Impresión sobre papel. 63 x 48 cm. Diseño: Gerd Leufert. Impresión: Editorial Arte, Caracas. Proyecto de la Fundación Científica Los Roques en colaboración con Maraven.
“«Rescatar la vida en…» en edición limitada para el público”. En: El Universal. Caracas, 30 de septiembre de 1981.
“«Rescatar la vida en…» en edición limitada para el público”. En: El Universal. Caracas, 30 de septiembre de 1981.
“Ana María Mazzei: una venezolana escogida en Graphic Posters 83”. En: El Nacional. Caracas, 23 de noviembre de 1983, 4-3.
“Ana María Mazzei: una venezolana escogida en Graphic Posters 83”. En: El Nacional. Caracas, 23 de noviembre de 1983, 4-3.
Ana María Mazzei. Grafías X, 1982. Serigrafía sobre papel. 50 x 70 cm
Ana María Mazzei. Grafías X, 1982. Serigrafía sobre papel. 50 x 70 cm
Ana María Mazzei. Ámbito. Serigrafía y esmalte sobre 14 puertas de madera revestida con fórmica aluminizada. 244 x 122 cm c/u, en la exposición Natura, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber, 1993.
Ana María Mazzei. Ámbito. Serigrafía y esmalte sobre 14 puertas de madera revestida con fórmica aluminizada. 244 x 122 cm c/u, en la exposición Natura, Museo de Arte Contemporáneo de Caracas Sofía Ímber, 1993.
Ana María Mazzei. Ámbito. Serigrafía y esmalte sobre 14 puertas de madera revestida con fórmica aluminizada. 244 x 122 cm c/u, Galería Uno, Las Mercedes, Caracas, década de los noventa.
Ana María Mazzei. Ámbito. Serigrafía y esmalte sobre 14 puertas de madera revestida con fórmica aluminizada. 244 x 122 cm c/u, Galería Uno, Las Mercedes, Caracas, década de los noventa.
“La alienación se evade con «Natura»”. En: El Globo, Caracas, 24 de abril de 1993.
“La alienación se evade con «Natura»”. En: El Globo, Caracas, 24 de abril de 1993.
Ana María Mazzei. In Memoriam. Ewaipanoma - Yanomami. 22ª Bienal de São Paulo, 1994. Instalación de 99 cilindros de tela de caucho sintético inflados y pivotantes. 190 x 53 x 53 c/u.
Ana María Mazzei. In Memoriam. Ewaipanoma - Yanomami. 22ª Bienal de São Paulo, 1994. Instalación de 99 cilindros de tela de caucho sintético inflados y pivotantes. 190 x 53 x 53 c/u.
Ana María Mazzei. Instalación en la exposición New York: Ana María Mazzei, Miami Art Museum, 1997.
Ana María Mazzei. Instalación en la exposición New York: Ana María Mazzei, Miami Art Museum, 1997.