Fundación Miragua inaugura ‘Confluencias’ junto a la Colección C&FE y la galería ABRA

 

Los artistas Ana Alenso, Luis Romero, Sheroanawe Hakihiiwe, Ana María Mazzei, Dawa y Javier Puunawe participan en el proyecto Confluencias, organizado por la Fundación Miragua en colaboración con la Colección C&FE y la galería ABRA. La exposición permanecerá abierta al público hasta el domingo 24 de enero de 2027, en el Centro de Convenciones del Hotel La Llovizna (Puerto Ordaz, Venezuela).

El equipo curatorial, conformado por Ruth Auerbach, Rafael Santana, Priscila Abecasis, Leonor Solá, Marisela Ramírez, Carolina Arnal, Isabela Eseverri, Agnes Caraballo e Israel Ortega, organiza este proyecto museográfico dividiéndolo en cuatro exposiciones autónomas. En el catálogo de la gran muestra, describen que Confluencias busca “aproximarse a la Orinoquia desde múltiples perspectivas: la cultura material de sus pueblos originarios, la memoria y el conocimiento ancestral, las prácticas artísticas contemporáneas y las nuevas formas de creación surgidas desde las propias comunidades indígenas”.

En el espacio del hotel se exhibe la obra de más de cincuenta artistas, así como objetos etnográficos recuperados de comunidades indígenas. De este modo, este gran diálogo plantea un acercamiento a estas piezas como reveladores de la sofisticación de las formas, materiales y simbologías nativas, a la vez que presenta trabajos contemporáneos que, en palabras de los organizadores, “permiten volver sobre el territorio desde otras interrogantes: el paisaje y su representación, la identidad, la memoria, la biodiversidad, las cosmogonías ancestrales, las transformaciones económicas y el impacto de la explotación de los recursos naturales”.

Orinoquia. Territorio plural. Aproximaciones contemporáneas traza una cartografía visual desde el arte moderno y actual; Memoria de la selva. Tallas y tejidos de la Amazonia venezolana está centrada en la riqueza material y simbólica de los pueblos originarios; Nonatuma. Tejidos en el arte warao se enfoca en la innovación estética y técnica de la cestería del delta; mientras que Hii hipe amoamou toaprarou watori ani (Los árboles cantan bellas canciones con el viento) nos aproxima a la práctica artística de Sheroanawe Hakihiiwe desde el interior de la cosmovisión yanomami. Cada una de las cuatro exposiciones mantiene sus propios discursos y especificidades, pero su coexistencia modifica inevitablemente la manera en que cada una puede ser observada.

Los curadores aseguran: “Confluencias propone, en definitiva, una experiencia de aproximación a un territorio que no admite una sola lectura. Invita a observar la Orinoquia como geografía y como memoria, como naturaleza y como cultura, como patrimonio y como espacio vivo de transformación. Sus riquezas, contradicciones y amenazas forman parte de una misma realidad”.